Toastmasters “Thought of the day” as a memory exercise.

“Travelling the path of greatness, even in someone else’s footprints, is a vital means to acquiring skill.” Twyla Tharp

For our last Madrid Toastmasters session I signed up for the role of Thought/Book/Movie of the day. I took the opportunity to work on my memory, on expanding my vocal variety, on cleaning up my pronunciation and intonation in English, and of course on improving my delivery.

One of the recurrent things to improve I get on the club’s feedback forms is that I should increase my volume, vocal variety and speed (I’ve been told sometimes a speak too slowly for extended periods of time, which is very soothing but not very engaging,) so I felt that taking some time to work on shorter speeches as supposed to full assignments to polish these issues, would be a good experiment.

In her book The Creative Habit, Learn it and keep it for Life, Twyla Tharp explains that even though copying is not a very popular idea these days when we are constantly encouraged to find our own voice, it is a great way to learn, especially if you set out to learn from the best. She defends the value she found on patterning herself after people whose work she admired. She says that she would stand right behind a great dancer of her choice in class in what she calls “copying mode,” and fall right into their footsteps. This is how their style, technique and timing would become imprinted in her muscle memory (memory is the key) giving her more tools for her own creative work.

In my case, I chose to copy Neil Degrasse Tyson, a brilliant astrophysicist and excellent public speaker. In one of his interviews he was asked to share what he though was the most astounding fact about the universe. I began by listening to the audio paying attention to the nuances of inflection and vocabulary. Then I tried shadowing the speech a couple of times. After memorizing the words I moved on memorizing his pitch, speed, and volume. I practice and got feedback from a native speaker before trying it out in the meeting last Wednesday.

Did I succeed and deliver a perfect speech copying all of his masterful nuances? Definitely not. However, I learned a lot and I saw for myself  what my fellow Madrid Toastmasters had been telling me.  My mentor and other people noticed the difference in the delivery and encouraged me to keep working this way, which leads me to believe I found a good tool.

Would I try this exercise again? Definitely yes, and I strongly recommend it.

THARP, Twyla and REITER, Mark. The Creative Habit, Learn it and Use it for Life. A Practical Guide. New York: Simon and Schuster, 2003.

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Reseña del Taller de Voz

El pasado 30 y 31 de marzo asistí a un taller de voz impartido por las actrices y docentes Lola Polo y Silvia Nieva. El taller duró cinco horas que se dividieron en dos días y estuvo lleno de actividades lúdicas diseñadas para el autoconocimiento, la observación y la producción del sonido.

La premisa principal con la que yo me quedé es que hay que aprender a encontrar la libertad de la voz dentro del cuerpo. A continuación aparece un resumen de los ejercicios que más recuerdo por su similitud con los ejercicios de otras disciplinas que he estudiado (danza contemporánea, yoga, cante) y que a mí me sirven mucho.

1)     Relajación. Consiste en estar en el momento presente, de pie, sentada o costada en el suelo con una respiración profunda y tranquila. Cuando uno está relajado es más fácil evitar los sonidos nasales o la falta de proyección de la voz. A su vez, una prestancia relajada permite trabajar más tesituras en la voz sin necesidad de forzar la garganta.

2)     Practicar la respiración tridimensional. Nuestros pulmones, y por ende los músculos que rodean la caja torácica tienen la capacidad de moverse en tres ejes: arriba-abajo, hacia los costados, y de frente hacia atrás. Podemos practicar hacer respiraciones lentas y profundas en estas tres dimensiones por separado y luego probar una integración de las tres posibilidades (ellas sugieren intentar hacer unas cinco respiraciones y observar qué pasa).

3)     Administrar el aire. Hicimos un ejercicio muy divertido en el que hacíamos como que teníamos un bote de pintura en aerosol y hacíamos un graffiti de nuestro nombre. Además de divertirnos mucho, aprendimos a administrar el aire con el que contamos, de nuevo, sin forzar. Aprendimos que la expulsión del aire, y más tarde, la producción de oraciones, debe tener un principio, desarrollo y fin y si se te acaba el aire antes de llegar al final, es mucho mejor parar, respirar y seguir para que todas las palabras tengan su presencia.

4)     El sonido sale del cuerpo, no sólo de la garganta. El cuello tiene que estar tranquilo y la postura en la que nos encontremos no debe bloquear el sonido. Este ya me parece un trabajo más profundo y en vez de contárselos, los invito a que vengan al próximo taller.

5)     Proyección-Articulación. Para alcanzar este objetivo hay que trabajar varias cosas. La primera es que hay que hacer ejercicios en los que dibujemos bien las vocales, incluso exagerándolas. Se puede hacer una combinación de “ha-o-he-i” en donde la “h” tendrá un sonido aspirado. El objetivo es abrir bien la boca para no tapar la salida de la voz, pero también, buscar abrir espacios internos para aumentar la resonancia y la claridad. Es importante poner atención a la articulación de la última sílaba en una frase para que no desaparezca y poner atención  a las palabras terminadas en “dad”, “ros”, “guir”. Parte de una buena proyección es que la articulación llegue hasta el final. Recordemos el principio: un pensamiento coherente tiene un principio, desarrollo y fin. Si esta idea se quiere comunicar en voz alta también debe tener un principio, desarrollo y fin, y debe estar apoyada por nuestra respiración.

6)     Explorar diferentes registros. Lola y Silvia son unas verdaderas expertas en el uso de gestos corporales que nos hacían explorar registros ocultos sin sentir vergüenza. Con el uso de sus manos y su cuerpo eran capaces de indicarnos cómo alargar un sonido, cómo buscar los tonos graves y los agudos. Es importante explorar distintas tesituras porque esto nos permitirá tener una mayor variedad y expresividad.

7)     Conectarme con el otro. En este caso, el otro es mi audiencia. Insistieron en que no solamente hay que estar al tanto de cómo me sienta yo y cómo suene mi voz, sino que hay que procurar usar la voz para conectarme con quien me esté oyendo para intentar que de verdad me escuche. Lograr esta cercanía no es fácil cuando no se tiene contacto visual, pero probar diferentes registros ayuda para ver las reacciones que pueda tener el público.

Por último, les dejo un vídeo para conozcan a estas excelentes profesoras de voz:

Lola y Silvia ofrecen talleres de voz diseñados a medida en el área de Madrid y las puedes contactar por correo electrónico:

silvia_nieva_3@hotmail.com

lola_polo_13@yahoo.es