La memoria en la interpretación consecutiva

En este vídeo aparezco tomando notas y después haciendo una interpretación consecutiva.
Quiero destacar que al principio de la formación en el Máster de Interpretación de Conferencias de la Universidad de La Laguna no entendía por qué se enfatizaba tanto el desarrollo de la memoria o la toma de notas. A ratos esto parecía un martirio pero poco a poco el método fue cobrando sentido.

Los elementos que resultaron más importantes para aprender la toma de notas fueron

  • La memoria
  • El análisis
  • La consolidación de un sistema propio de notas

En esta entrada compartiré mis reflexiones sobre la memoria y más adelante hablaré sobre los otros dos puntos.

La memoria

Es muy importante desarrollar la memoria porque es una herramienta vital en nuestro trabajo. Cuando estudié en danza en la Universidad de Nuevo México, estudiamos mucho la Teoría de las inteligencias Múltiples de Howard Gardner y durante mi formación en el máster, especialmente durante la fase de memoria, tuve muy presente esta teoría por dos razones. La primera es como en la fase de desarrollo de memoria no nos dejaban apuntar ni dibujar nada, había que hacer uso de otras inteligencias y otras memorias. Según Gardner, cada persona posee las siguientes inteligencias en mayor o menor medida:

Inteligencia lingüístico-verbal

Inteligencia lógica-matemática

Inteligencia espacial

Inteligencia musical

Inteligencia corporal cinestésica

Inteligencia intrapersonal

Inteligencia interpersonal

Cabe preguntarse si frente a todos estos tipos de inteligencia existirán entonces varios tipos de memoria. La respuesta es que sí existen varios tipos de memoria y son los siguientes: memoria inmediata, memoria a corto plazo, memoria a largo plazo, memoria semántica, memoria episódica, memoria procedimental, o la memoria implícita. Cada tipo de memoria refleja diferentes procesos psicológicos localizados en diferentes zonas del cerebro. Además existen pruebas convincentes neuropsicológicas convincentes que muestran que la memoria lingüística se puede separar de la memoria musical, de la memoria muscular o de la memoria que nos permite reconocer formas, caras o lugares. Así que cuando trabajamos para mejorar nuestra memoria, sabemos que para recordar un discurso o un argumento, no sólo basta con recordar una definición, o un nombre, sino que tenemos que ser conscientes de que tenemos otras herramientas o memorias que nos permitirán reconocer un patrón o estructura (la lógica de un discurso), o recordar un patrón visual, musical, una cifra o un movimiento corporal. Cada una de estas herramientas puede tener un proceso mnemotécnico separado, pero todas pueden (y deben) activarse para ayudarnos a obtener el resultado final.

En mi caso, como estudié danza, estaba acostumbrada a confiar en mi memoria muscular (levantar una mano, contar con los dedos, hacer una ligera inclinación, dar un pasito hacia adelante) para codificar y luego para recordar y reformular. También como bailarina especialmente de flamenco, tuve que afinar mucho el oído para reconocer patrones (tanto musicales como de movimiento), así que no tengan miedo de cantarse una melodía en la cabeza para ayudar a recordar alguna parte del discurso.

La memoria visual no era mi fuerte, pero si conocí a varios compañeros que eran capaces de visualizar mapas mentales y nubes con palabras clave. Intenté este método pero me funcionaron más las referencias espaciales, supongo que por mis conocimientos de la teoría del movimiento de Laban. Lo que quiero enfatizar es que hay que confiar en que tenemos infinidad de recursos que quizás hayamos desarrollada en disciplinas que no tienen nada que ver con la interpretación de conferencias y que no hay que dudar en usarlos y en seguir cultivándolos.

Para saber más sobre las Inteligencias Múltiples:

FAQ

In a nutshell

Para saber más sobre interpretación consecutiva:
My Consecutive Kit

Me duele el cuello

Como a muchas personas que trabajan largas horas sentadas y en tensión, a los intérpretes a menudo nos duelen los hombros y el cuello. Además de lo incómodo que es aguantarse el dolor, cuando se sufre durante mucho tiempo el problema se puede cronificar y ocasionarnos migrañas, cefáleas tensionales, problemas con la voz o simplemente un dolor tan persistente que afecta nuestra calidad de vida (sin mencionar ya la calidad de nuestro trabajo).

Sin duda alguna, cuando los problemas de dolor en esta zona del cuerpo se vuelven muy serios hay que ir con un profesional. Sin embargo, no siempre podemos ver a un profesional en el momento deseado y mientras tanto hay que aguantar el dolor, dolor, dolor.

La buena noticia es que hay maneras de cuidarse y de ayudar a paliar el dolor cuando la atención de un profesional no está a nuestro alcance. Yo tengo dos remedios para cuando las cosas se ponen difíciles, es decir, para cuando siento mucha tensión, mucho dolor y tengo que seguir trabajando.

Mi primer arma secreta es el yoga. Aquí nuevamente lo ideal sería apuntarse a una clase e ir por lo menos una vez a la semana. Es importante aprender a hacer las posturas bajo la supervisión de un profesional. Sin embargo, en algunos momentos de la vida, las clases no son compatibles ni con mi presupuesto ni con mi horario, así que les dejo este magnífico recurso que he usado desde 2007:

www.yogamazing.com

Uno de los vídeos más recientes que han publicado es perfecto para los dolores de cuello, pero les recomiendo que exploren libremente. Hay muchos vídeos muy interesantes.

Mi segunda arma secreta es el automasaje. Esta ténica me la enseñó una masajista profesional en Albuquerque. Consiste en meter dos pelotas de tenis en un calcetín y atar un nudo muy tenso.Pelotas de tenis para el automasaje Después se coloca una esterilla (como la que usamos para practicar yoga) y nos tumbamos colocando el calcetín debajo de la zona del cuerpo que deseamos masajear. Hay que probar con mucha delicadeza porque tenemos que ser capaces de controlar si dejamos caer todo el peso del cuerpo sobre la zona tensionada o no. Después se pueden hacer pequeños movimientos repetitivos circulares, verticales u horizontales hasta que la zona se relaje. De nuevo nunca está de más consultar con un profesional ya que algunos desaconsejan dar este tipo de masaje directamente sobre las vertebras (aunque no hay problema si se trata la zona de alrededor). A mí personalmente esta técnica me ha sacado de muchos apuros y me ha ayudado a controlar el dolor de manera muy efectiva.

Espero que les serivan estos consejos.